miércoles, 18 de mayo de 2011

Emprendedor, Enrique Bravo R

Emprendedor, Enrique Bravo R

*Jorge Navarrete Bustamante

Se dice que hay que reconocer lo positivo que vemos en las personas, en vida. Pero recurrentemente ello acaece cuando ya no hay remedio. Por esto deseo resaltar a Enrique Bravo Rocco en la plenitud de su existencia y creatividad.

Conozco a Enrique desde los años ´80 cuando su quehacer empresarial era emergente y absorbente, con gran potencia y no menos intuición. Su visión y audacia fueron sus mejores aliados. Su mujer, Angélica Toral, su imprescindible oxígeno, sentido de la vida, y fiel compañera de ruta.

Construyo una empresa de retail exitosa con creciente posicionamiento nacional desde su querido Curicó, sin pedirle un centavo a la banca. Sólo su infatigable capacidad de trabajo y resiliencia le retribuyeron los merecidos frutos de una larga jornada de emprendimiento, llegando a facturar US$ 330 millones anual con sus 57 supermercado entre Valparaíso y Puerto Montt.

Es un hombre que jamás ha perdido sus ideales progresistas. Por el contrario, piensa que hoy más que ayer son necesarios los emprendedores con perspectiva social. Que es posible maximizar ganancias y a la vez crear beneficios sociales. De construir Valor Compartido a fin de lograr un efectivo desarrollo regional y un país con equilibrio verdadero.

Siendo un genuino masón su apoyo caritativo a las instituciones religiosas son reconocidas y agradecidas. Pero también su compromiso con la entrega de nuevas herramientas tecnológicas de aprendizaje a miles y miles de carenciados maulinos, situando a la región el año 2005, en la 4° que más infoalfabetizó en Chile.

Enrique, es en esencia un buscador incansable de la verdad. Un hombre sin dogmas. Un agnóstico. Un hombre Tolerante. En efecto, respeta con pasión la diversidad puesto que en ella percibe cosas siempre dinámicas e innovadoras. Así, le asiste la más profunda convicción que es aquí, en el mundo real, donde hay que hacer las buenas obras sólo por el buen fin ético de que la vida sea más vivible y mejor para cada ser humano sin discriminación de ninguna índole.

Es, por tanto, un empresario absolutamente atípico. Innovador pertinaz. Un ciudadano cabal. Con ética Humanista, esa tan distinta a la ética autoritaria que propalan poderes fácticos. Con real sentido de lo holístico e integrador. Culto y anhelante de aprender más. Buscador de soluciones. Un genuino emprendedor.

Hace una semana, Enrique celebro sus 65 años de vida. Angélica y sus hijos cristalizaron una hermosa celebración a la que asistieron su señora madre, hermanas y la gran familia expresiva en afectos; sus compañeros normalistas, hermanos de Logia, sacerdotes amigos, empresarios, académicos. Estaban las personas que él más quiere. Enrique estaba feliz, con ganas de realizar más proyectos, uno educativo, dijo.

En fin, recibió un justo homenaje de quienes le quieren, pues indudablemente se trata de un hombre de noble corazón y emprendedor en todo el sentido del verbo. Un hombre bueno, digno de emular.

MBA. Universidad de Talca.

martes, 10 de mayo de 2011

Algo de Economía y futuro

Algo de Economía y futuro

*Jorge Navarrete Bustamante

Los especialistas incrementaron una vez más las proyecciones de crecimiento de nuestra economía chilena, en torno a un 6,3%, horizonte que se avizoró hace un par de años atrás tanto por el Banco Central como por el Ministerio de Hacienda de la época.

Evidentemente, ello no es producto de la inmediatez, la improvisación o el laissez faire, pues fue reconocida y galardonada la experticia del manejo de la economía nacional en la última crisis sub prime.

Pero hay más.

La economía mundial, en general –no necesariamente me refiero al caso de Grecia- transita por un periodo de cierta bonanza. Nótese que en China -por señalar uno país-, la segunda economía del mundo y primera en exportaciones, el volumen de comercio exterior alcanzó los US$ 299.950 millones el mes pasado, el 25,9% en relación al mismo periodo del 2010 y, sus exportaciones crecieron un 29,9%, hasta los US$ 155.690 millones.

Ello, entre otros múltiples factores, ha permitido proyectar que China, por ejemplo, logrará dentro de tres lustros la triplicación de su Producto Interno Bruto (PIB), transitando desde los actuales US$ 5,9 billones hasta US$ 17,7 billones, según un informe de la consultora Boston Consulting Group (BCG)

El motor de este crecimiento, señala dicha consultora, sería la inversión en innovación del modelo económico, la profesionalización de los trabajadores y un mayor valor añadido en sus manufacturas.

Tales inversiones supondrán un 62% del PIB chino en 2030, y el resto provendrá de inversiones en carreteras, ferrocarriles y equipos de producción y servicios, según el documento.

En la misma dirección, el XII Plan Quinquenal 2011-2015, presentado en marzo recién pasado durante el plenario anual del legislativo, también enfatiza un cambio de estructura económico que muchos economistas han calificado como un reto para el país asiático, ya que será difícil aumentar los servicios y el consumo al carecer de un adecuado sistema de seguridad social y pensiones.

De vuelta a Chile, desde hace varios lustros –más allá de las volatilidades del tipo de cambio, turbulencia y crisis cíclicas- se pondera estructuralmente nuestra economía como suficientemente sólida y dinámica para alcanzar las metas de evolutivas que nos sitúen antes de dos lustros en el concierto de la naciones desarrolladas del mundo.

Obviamente, debemos también innovar nuestra estructura económica (más en nuestra dinámica microeconómica), en capital humano, y desarrollar mejor ciencia y tecnología. Ello podría potenciar un proceso de exportación de segunda generación –motor de nuestra economía hoy día- y distribuir mejor los recursos de país, ámbito este último tan soslayado. De lo contrario, cómo insinúo un insigne estadista hace unos días: si no avanzamos en esta última tarea, “Chile será desarrollado con un alto per cápita, pero con una distribución similar a la del Congo”.

Así de claro.

MBA. Universidad de Talca.

domingo, 1 de mayo de 2011

CENTRO DE COMPETITIVIDAD DEL MAULE Y EL SISTEMA PEHUENCHE

CENTRO DE COMPETITIVIDAD DEL MAULE INICIA ANALISIS Y PROPUESTA SOBRE ASIGNAR MAYOR VALOR AGREGADO AL PASO PEHUENCHE.

Al igual que la plataforma tecnológica para realizar Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva entregada a la región hace un mes en el marco de la FITAL, el Centro de Competitividad del Maule prepara un obsequio para la región estudiando los vectores principales –a nivel de perfil, muy básico- que puedan asignarle más inteligencia, más negocios, mayor valor agregado, más competitividad y más desarrollo al potencial Corredor Bioceánico Paso Pehuenche.

Es imprescindible trabajar el proceso de Integración como un verdadero sistema, el Sistema Pehuenche, incorporando al Paso Vergara que se ha perfilado como un ruta potencial y fundamentalmente turística, ubicado a pocos km al norte del Paso Pehuenche y, por lo mismo, configurando ambos un circuito absolutamente complementario.

Lo anterior trasunta, integrar al Sistema Pehuenche el circuíto termal turistico linarense. Y del mismo modo, ello aplicar para los llamados Pueblos del Sur de Mendoza (Malargue, San Rafael, General Alvear, entre otras zonas colindantes con las provincias de Neuquén, La Pampa y el propio Buenos Aires). Pues NO debe olvidarse que se trata de un sistema que tiene como mercados el sur de Brasil, Uruguay y Argentina, y con servicios para el área transpacífica.

Así, con el Sistema Pehuenche, se supera –entre otros asapectos- una cierta rivalidad más local que transversal, que en definitiva beneficiará competitivamente a ambos vectores viales chilenos, y las rutas mendocinas que empalman con el Pehuenche.

Superada esencialmente las disyuntivas viales en función de las ventajas comparativas del Sistema Pehuenche (el Paso más bajo entre Arica y Temuco y, por lo mismo, potencialmente transitables durante más días del año), es necesario construir ventajas competitivas y asumir tareas estratégicas con respecto al Pehuenche, como: incrementar la capacidad de transferencia del mismo; desarrollar una plataforma logística multimodal; facilitar la implementación de servicios asociados; avanzar en infraestrutura complementaria; elaborar un seccional maestro de turismo en torno a la ruta; gestión eficiente de sistema completo; y velar por el equilibrio territorial en cuanto al impacto de las externalidades que el Pehuenche entraña.

Iniciativas gestionadas en esa dirección en el pasado, aún preservan vigencia, como: requerimentos de estudios sobre Puerto Seco a fines de la década de los ´90, por parte de la Gobernación de Talca, en que ya en esa época la Cía Sud Americana de Vapores lo había realizado postergando una eventual inversión en esa materia; gestión de estudios sobre emplazamiento de un genuino Mercado de Abastos y, simultáneamente, de un Parque de Actividades, iniciativas en participaron la Municipalidad de Talca, la Gobernación de Talca, ONGs, empresarios y parlamentarios; desarrollo turístico de las instalaciones en la Central Cipreses (propiedad hoy de ENDESAEspaña y donde existe termas, laguna la Invernada, potenciales localidades para deportes invernales, entre otras atracciones), y cuya iniciativa quedó Stand-by por conversación de dicha entidad con empresas interesadas japonesas, según se informó en esos años a la Gobernación, entre otras iniciativas conducentes a asignarle competitividad al Pehuenche.

Del mismo modo, es altamente valorable la iniciativa del Intendente y de Consejeros regionales de conocer el Puerto Seco emplazado en la comuna de Los Andes. Ello es un proyecto complejo en que sector privado debe tomar una decisión fundamental. Hay experiencias buenas y de las otras. Precisamente, en Mendoza el Puerto Seco presenta matices. En ello, no hay que dejar de ponderar entre múltiples variable la cercanía de los Andes a los puertos de la región de Valparaíso.

Lo anterior, nos aproxima inexorablemente como región al hecho que la competitividad o incremento de Valor Agregado al Sistema Pehuenche precisa de un Puerto. Con ello se completaría además la connotación de un genuino Corredor Bioceanico. Así, esboza que existe el estudio de localización de un puerto en la dirección de Obras portuarias, pero que la materialización de aquello dependerá esencialmente del sector privado y, que para que sea más o menos rentable debiera superar sobre el millón de toneladas métricas de carga.

A modo de ejemplo, ya más específico, amerita relevar la conveniencia de empezar estudiar la implementación de un ITS o Sistema Inteligente Transporte – aplicado en EEUU en alrededor de 40 zonas- y que debiera empalmar con el cobro electrónico de peajes en el sistema binacional de la ruta; seguimiento satelital de flotas; declaración electrónica de aduanas, entre otros aspectos. Ello indudablemente pudiera formar parte de la Agenda Electrónica de nuestro Gobierno regional.

Asimismo, es coveniente impulsar un programa de inversiones en competitividad para desarrollar el sistema macrointegrado de rutas turísticas, por ejemplo, específicamente: Termas el Médano y del Campanario, potenciales deportes invernales en éste último valle); servicios de hotelerías; accesos viales, miradores; certificación de empresa de sostenibilidad turistica … entre otras iniciativas varias.

En suma, no es un hecho banal pensar en elaborar e implementar una política publica regional de desarrollo competitivo del Sistema Pehuenche, que obviamente contenga inicialmente incentivos operacionales y tecnológicos para empresas de transporte y servicios; subsidios; desarrollo de infraestructura vial, portuaria y digital complementaria; y capacitación en administración y gestión especializada, entre otros aspectos neurálgicos para un eficiente y eficaz desarrollo competitivo del Pehuenche.

Es decir, hacer todo aquello que pudiera proyectar al Pehuenche, al sistema en su conjunto, como un auténtico Corredor de la Competitividad Binacional.

Todos ello podria contribuir efectivamente además, a materializar una autética integración al mundo, integración económica, integración social e integración geográfica.

lunes, 25 de abril de 2011

Competitividad Sistémica Regional II

Competitividad Sistémica Regional II

*Jorge Navarrete Bustamante

La semana pasada, definimos Competitividad Sistémica como: “al patrón en el que el estado y los actores de la sociedad civil construyen de forma deliberada, las condiciones para un desarrollo industrial exitoso, teniendo como premisa la integración social, asumida no sólo como un conjunto de reformas económicas sino como un proyecto de transformación de la sociedad”.
Asimismo, nos referimos a los niveles micro, macro, meso y meta de dicha competitividad, especialmente la relacionada con el ámbito económico, y específicamente con la productividad.

Hoy, enfatizaremos que al mismo tiempo que la globalización incrementa los retos para las empresas nacionales, sus demandas a nivel local también se incrementan. En consecuencia, las mesopolíticas deben ser formuladas ahora a nivel regional y local, formulada por actores locales y adaptadas a las fortalezas y debilidades de su ambiente.

Es que la creación regional de ventajas competitivas dinámicas exige aplicar mesopolíticas específicas y selectivas. La selectividad va dirigida a tres niveles: clusters, empresas dentro de los clusters y las regiones en que éstos se desarrollan, en este caso en el Maule.

La creciente importancia que revisten los factores estructurales espaciales para la competitividad de las empresas hace necesario aplicar en plenitud las políticas descentralizadoras asignadas, entendidas éstas no sólo como una delegación de responsabilidades del gobierno central sino como el incremento de capacidades de control y gestión: organización de redes cooperativas, desarrollo de visiones estratégicas, políticas sociales focalizadas y políticas ambientales.

Ahora bien, un territorio adquiere carácter competitivo si puede afrontar la competencia del mercado y garantiza al mismo tiempo la viabilidad medioambiental, económica, social y cultural, aplicando lógicas de red y de articulación interterritorial.

Dicho en otros términos, la competitividad territorial supone: la toma en cuenta de los recursos del territorio en la búsqueda de coherencia global; la implicación de los agentes e instituciones; la integración de los sectores de actividad en una lógica de innovación; la cooperación de los otros territorios y la articulación con las políticas regionales, nacionales y con el contexto global.

Obviamente, la competitividad territorial complementa, en el análisis a nivel regional de la competitividad, al enfoque sistémico. Así, podríamos llegar a definir la Competitividad Regional como: “la capacidad de las regiones de promover y atraer inversiones de manera sostenible, producir bienes y servicios con alto valor agregado, realizar acciones unificadas para el desarrollo del capital humano, cultural y social, cuidando el capital natural y medioambiental; de manera que el mayor crecimiento asociado sea sostenible en el tiempo, y genere mayores niveles de vida a su población, en un marco de competencia internacional”

¡Esa es nuestra gran tarea colectiva”

MBA. Universidad de Talca.

lunes, 18 de abril de 2011

Competitividad Sistémica Territorial

Competitividad Sistémica Territorial

*Jorge Navarrete Bustamante

En los últimos dos meses nos hemos referido a la Competitividad, a su importancia, ámbitos, ranking actual, causales potenciales y perspectivas.

Quizás sea necesario de enfocar ahora nuestra virtual conversación hacia la Competitividad Sistémica Territorial, algo más general pero también estratégica.

Porter ha aplicado sus ideas sobre competitividad de naciones al nivel regional, más precisamente a la formación de clúster o aglomeraciones de empresas en una misma ubicación geográfica (2002).

Según el Harvard Institute for Strategy and Competitiveness, la prosperidad de una nación o región depende de su competitividad, la cual se basa en la productividad con la que puede producir bienes y servicios; es decir, en la eficiencia con que utiliza sus recursos humanos, su capital y sus recursos naturales:

· La productividad depende del valor de la producción (calidad, exclusividad), así como de la eficiencia y eficacia con que se produce

· La productividad a su vez depende también de la capacidad de innovar en procesos, diseños, bienes y servicios, métodos organizacionales y de comercialización.

· Así, se compite entre empresas en las distintas industrias, y no entre industrias

· El emplazamiento de empresas en la región es un factor secundario para la productividad y, lo importante, es lo que realizan las compañías en dicha ubicación

· Es relevante la productividad de todas las industrias, y no solo da las exportadoras

Como producto, entonces, las regiones compiten por constituirse en el mejor emplazamiento para las empresas, a sabiendas que el sector público y privado cumplen roles diferentes -aunque se interrelacionan-, en la creación de una economía productiva.

Entenderemos, por tanto, como Competitividad Sistémica, al patrón en el que el estado y los actores de la sociedad civil construyen de forma deliberada, las condiciones para un desarrollo industrial exitoso, teniendo como premisa la integración social, asumida no sólo como un conjunto de reformas económicas sino como un proyecto de transformación de la sociedad. Esta transformación significa “superar la fragmentación social y mejorar la capacidad de aprendizaje”, ante todo la capacidad para responder con prontitud y eficacia a los requerimientos de ajuste.

Los ingredientes clave para lograr un desarrollo industrial exitoso son:

• En el nivel macro: un marco económico estable y predecible. Debe incluir una política cambiaria sincera y una política comercial que estimule a la industria local.

• En el nivel micro: empresas en mejora continua, y redes de empresas con fuertes externalidades positivas.

• En el nivel meso: políticas específicas e instituciones que busquen crear ventajas competitivas. Se refiere a políticas que den orientación a la industria y a su ambiente (institutos tecnológicos, centros de capacitación, financiamiento de exportaciones, etc.), ya sean estas ONGs, asociaciones de empresas, etc.

• En el nivel meta: (1) desarrollar valores culturales orientados al desarrollo que sean compartidos por una gran parte de la sociedad, (2) un consenso básico sobre la necesidad de desarrollo industrial e integración competitiva en el mercado internacional, y (3) la capacidad de los actores de la sociedad civil para formular, de manera conjunta, visiones y estrategias, y para implementar políticas.

Continuará

*MBA. Universidad de Talca.

miércoles, 13 de abril de 2011

Observatorio de Competitividad del Maule II

Observatorio de Competitividad del Maule II

*Jorge Navarrete Bustamante

Decíamos en las semanas recién pasadas que en el Seminario Internacional realizado en la FITAL sobre “Competitividad del Maule e Inteligencia Competitiva”, se lanzó la plataforma tecnológica que aún en marcha blanca concitó el interés de tomadores de decisiones tanto público como privados y académicos.

Pero también, quienes no estuvieron en el evento, se interiorizaron por la prensa escrita como por TVN Red Maule, los cuales profusamente difundieron tanto el estándar que actualmente presenta la región en el contexto nacional, como el contenido de lo que significa la Inteligencia Competitiva.

En efecto, nótese que ya se reciben pedidos de otras regiones del país, e incluso de instituciones públicas nacionales que desean conocer y replicar el modelo de Centro de Competitividad que se ha implementado acá en el Maule, así como los avances experimentados en el proceso de construcción de una herramienta tan relevante como es el Observatorio de Competitividad.

Les hemos apoyado en dicha expectativa, desde lo más básico a lo más complejo, pues se trata de un bien público financiado esencialmente tanto por el Gobierno Regional como por la Universidad de Talca. Muy en especial por la Comisión de Estrategia del CORE que ha acompañado al Centro de Competitividad del Maule (CCM) desde sus inicios, y ahora como aliado neurálgico en la terminación de un Observatorio que tanto necesita desarrollarse nuestra región.

¿Qué significa un Observatorio de Competitividad para una región tan rural como el Maule?

Se trata de un medio cuyo objetivo final es: “Proveer información inteligente con alto valor agregado y desagregado territorialmente sobre competitividad, desarrollo económico-social y gobernanza, en el marco de la definición de la OECD”.

Este Observatorio, literalmente “observa” el know-How acumulado e información de punta que se desarrolla hoy en el mundo, en base a componentes principales previamente definidos por el CCM, como los recién mencionados, a los que se agregan los de: “Encadenamientos y PYMES”, “Emprendimiento, Innovación Y Productividad”, y “Capital Humano”.

Asimismo, el Observatorio de Competitividad del Maule contiene también componentes temáticos transversales como son: “Sistemas de información”, “Inteligencia competitiva”, “Transferencia de conocimiento e información” y, obviamente, “Difusión”. De éstos la Inteligencia Competitiva es fundamental pues es la que realiza investigaciones comparadas que identificarán circunstancias y evidencias valiosas para desarrollar competitividad regional, y ayudará a la toma de decisiones estratégicas de organismos públicos y empresariales.

Todo ello enmarcado en nuestra actual y potencial vocación productiva.

En suma, el Observatorio se propone implementar 21 productos concretos para contribuir a incrementar la productividad de los agentes económicos, de las autoridades regionales y de la comunidad maulina en general.

Director del Centro de Competitividad del Maule.

MBA de la Universidad de Talca.

miércoles, 6 de abril de 2011

Observatorio de Competitividad del Maule

Observatorio de Competitividad del Maule

*Jorge Navarrete Bustamante

El Centro de Competitividad del Maule, de la Universidad de Talca, está construyendo, desde hace ya un año, un Observatorio. Ello no es fácil, pues se trata de una iniciativa compleja y a veces ininteligible para quienes no son del área; hay que superar celos institucionales y los otros, e incluso a “emuladores” que de improviso lanzan iniciativas similares que en esta región desde hace ya tiempo están públicamente en marcha.

Precisamente, la semana recién pasada en el marco de la FITAL se realizó el Seminario Internacional “Competitividad del Maule e Inteligencia Competitiva”, evento en el que, con la presencia del señor Intendente Regional, empresarios de diversos rubros, Consejeros Regionales del Maule (especialmente de la Comisión de Estrategia que lidera el tema), y de investigadores de los Centros Tecnológicos, se lanzó la marcha blanca de la plataforma tecnológica del Observatorio de Competitividad del Maule, la cual facilitará el ejercicio de Inteligencia Competitiva con un enfoque territorial.

Ello, como iniciativa regional, es inédito en el país.

Al decir de los expertos, dicha plataforma es de última generación. Y desde hace un año se cuenta con cinco analistas que le tomarán el pulso a la economía regional; detectarán amenazas; propondrán iniciativas de Políticas Públicas; prevendrán oportunamente a las cadenas empresariales de eventuales riesgos; e identificarán oportunidades que aprovechar, con la perspectiva de emprender negocios productivamente sostenibles, crear más y mejores empleos, incrementar los ingresos en el Maule, y mejorar la calidad de vida de maulinos y maulinas.

Tal Observatorio de Competitividad, no es fruto de la improvisación.

Se ha trabajado ya con la SUBDERE (reuniones con el Subsecretario, don Miguel Flores Vargas, y su equipo); con la Jefa de División de Planificación y Desarrollo Regional del Maule, señora Ángela Crua y el profesional especialmente destinado para ello, don Patricio Suazo; con los Consejeros Regionales designados por el pleno del CORE al Comité Asesor del Centro de Competitividad del Maule, señores Guillermo Martínez y Raúl Palacios, y con el presidente de la Comisión de Estrategia de dicha corporación, don Mario Fuenzalida V., entre otros directivos del Gabinete Regional como el señor Seremi de Economía, don Ricardo Alcérreca.

El Observatorio se sustenta, además en las experiencias de referente mundiales de competitividad como son las pertenecientes a la RED de Harvard, las cuales se conocieron en dos misiones al exterior: a ORKESTRA o Instituto Vasco de Competitividad, y al Instituto de Competitividad de Uruguay, jornadas en las que participaron activamente los señores Consejeros Regionales Mario Fuenzalida Villagra, y Raúl Palacios A., y George Bordachar, Pablo Gutiérrez P, y Demetrio Larraín, respectivamente.

Es decir, el Observatorio de Competitividad del Maule está avanzando ya en foco, redes, tecnología, presente y futuro.

MBA. Universidad de Talca.